sábado, 29 de junio de 2019

Apuntes para repensar a "La Familia", el culto de Charles Manson (Parte 2)



por Juan Manuel Otero Barrigón
(Prof. Cátedras "Psicología Social" 
y "Psicología de la Religión" - Universidad del Salvador, Buenos Aires)

Durante los jucios Tate/LaBianca que comenzaron en 1970, el tema que se discutió no fue como Manson había logrado manipular y convencer a los miembros de “La Familia” para que actuaran de la manera en que lo hicieron, sino la demostración de que realmente había existido ese dominio. Así, para entender el fenómeno Manson, ya por entonces era sumamente importante saber cómo conseguía persuadir a los demás. En esa línea se concluyeron algunas respuestas, parcialmente extrapolables a casos posteriores en torno a cultos de muchísima menor resonancia pública. Durante el curso de sus iniciales vagabundeos, Manson se había encontrado con miles de personas. La mayoría de ellas decidieron no seguirlo, porque se daban cuenta de que era peligroso, o porque no simpatizaban con la filosofía patológica que predicaba. Vincent Bugliosi, el fiscal a cargo de la investigación que finalmente obtuvo su condena y la de los miembros de “La Familia”, elaboró un pormenorizado esquema del sistema de creencias de Manson. Este creía que ‘Helter Skelter’, título de la canción de “The White Album” de Los Beatles, ocultaba mensajes sobre una inminente guerra racial apocalíptica  que Manson estaba decidido a precipitar. Una vez estallada, y junto a sus seguidores, se refugiaría en un pozo del Valle de la Muerte californiano, convirtiéndose así, en las únicas personas blancas sobrevivientes. Eventualmente, los negros ganarían la guerra, pero Manson   pensaba que estos no se podrían arreglar por sí solos, y finalmente le pedirían a él que fuera su líder. De esta manera, la apoteosis de Manson llegaría con la reivindicación colectiva de su destino mesiánico. Hasta 1967, año en que Manson funda “La Familia” tras conocer a Mary Brunner, había usado su verdadero nombre, Charles Milles Manson. Ya como Mesías autoproclamado, cambió su segundo nombre por Charles Willis Manson. Durante los juicios, ex miembros del culto comentaron haber escuchado a Manson, en ocasiones, pronunciar lentamente que su nombre era Charle´s Will Is Man´s Son (El deseo de Charles es el deseo del Hijo del Hombre). Operación semiótica habitual en muchos líderes abusivos, y a través de la cual sacralizan el sentido de su misión en la vida, y sobre todo, el de su propia persona.




De algún modo, Charles Manson fue uno de los espejos contemporáneos  que la humanidad se puso ante sí misma  para descubrir el lado B de su rostro. Manson es el retrato de Dorian Gray del ser humano frustrado. Ahí, entre la muchedumbre solitaria, conoció a Moloch, "por cuyas venas corre dinero". Aterrado, huyó al Valle de la Muerte. Su psicopatía había roto todas las cadenas que lo ataban a la sociedad, y desde ese lugar, decidió atacar brutalmente a la ciudad. Una de las peores castraciones de la vida contemporánea quizás sea la imposibilidad de atacar abiertamente lo que nos ahoga. Manson no podía matar a la ciudad, ya que nadie puede barrer del medio los rascacielos y las fábricas. Esa fue una de las grandes enseñanzas de Don Quijote, que no se puede luchar contra las máquinas. Y en esa impotencia, el ser humano desesperado, arroja golpes por doquier: de ahí nacen gran parte de los crímenes incomprensibles que cada tanto nos impactan en estos tiempos. El del pistolero solitario que  desde la azotea dispara a los transeúntes; el de ciertos jóvenes incomprendidos y emocionalmente marginados, que un día entran al colegio, desencadenan una masacre, y posteriormente se quitan la vida; el del oficinista que tolera años de malestar hasta que comete una tragedia en su lugar de trabajo.  Todos estos hechos reflejan golpes al voleo contra Moloch: la monstruosa ciudad, sus normas, el asfalto, el cemento, las máquinas, el Cronos devorador, la oficina oscura, el desgarramiento de los vínculos, el sinsentido envolvente. Manson fue un episodio sintomático de la crisis cultural que atraviesa la civilización. Su crimen podría servir como chispa que hiciera arder las tendencias invisibles reprimidas en la personalidad contemporánea. Actos como los suyos son excepcionales en esta época, actos con tal fuerza e intensidad que llegan a ser provocaciones, y obligan a reconsiderar los supuestos básicos de ética, cultura y relaciones de poder en nuestra sociedad. En una ocasión, Lawrence Ferlinghetti afirmó que los crímenes de "La Familia" Manson son un poema satánico, una obra de arte de lo abominable, un espejo levantado  frente a nuestra cultura.  Nada de lo cual romantiza de manera alguna el itinerario de "La Familia", ya que toda violencia es, por principio, injustificable. Pero algo que también debiera ayudarnos a recordar, que a menudo el propio orden establecido, fabricante de este tipo de monstruos, vive sus días respirando violencia.


(Continúa próximamente)

sábado, 1 de junio de 2019

Apuntes para repensar a "La Familia", el culto de Charles Manson (Parte 1)



por Juan Manuel Otero Barrigón
(Prof.  Cátedras "Psicología Social" 
y "Psicología de la Religión" - Universidad del Salvador, Buenos Aires)


Hoy inauguramos un nuevo hilo de reflexiones sobre Cultos, dedicado en esta oportunidad, a repensar a "La Familia , de Charles Manson. En Agosto se cumplen 50 años de los crímenes Tate/LaBianca , llevados a cabo por algunos de los miembros de este culto (1969). Es una buena ocasión, por ende, para aprovechar el caso y profundizar, durante estos meses, en algunos aspectos psicodinámicos del fenómeno. Comenzamos, así, con una inicial (y necesaria) puesta en contexto. Ya es de perogrullo recordar que los años 60´ fueron años bisagra en el siglo XX. Una década de profundas movilizaciones y cambios que atravesaron los órdenes de la política y la sociedad, la ciencia, la psicología, la espiritualidad y la religión. Tiempos de cuestionamientos hacia paradigmas obsoletos, y ensayo de nuevas búsquedas y cartografías vitales. Tiempos de lucha por los derechos civiles, de protestas antibélicas, de revueltas obreras y estudiantiles, de revoluciones sociales, de renacimiento de idearios ecológicos, de eclosión de nuevas propuestas artísticas. Una década de apertura a enfoques psicoterapéuticos inéditos, de cuestionamiento hacia las instituciones religiosas tradicionales, y de énfasis renovados en espiritualidades autoconscientes, determinadas a vivir allende los viejos dogmas. Los 60´ fueron, se sabe, años contraculturales. Otra cosa es ya puntuar, que todo proceso histórico complejo, y de hondo calado en el espíritu colectivo, suele incubar, como contracara a su desenvolvimiento diacrónico, su propia Sombra.
De allí la tesis en la que vamos ahondar, ya que el caso Manson reflejó, con la potencia brutal de pocos acontecimientos en la misma época, el lado oscuro de aquellos años oníricos.

-----------------

En términos históricos, Charles Manson es el primer gran líder de culto del mundo contemporáneo. Antes que él, e incluso por la misma época, existieron otros, pero ninguno llegó a provocar esa mezcla de desconcierto con morboso interés que despertó su figura. La maquinaria cultural estadounidense, siempre presta a fabricar idolatrías de toda clase y color, sin dudas contribuyó con lo suyo. Pero indudablemente, el factor decisivo de su fama se fundamenta en la naturaleza brutal de las acciones que promovió, y que aún hoy, para muchas personas, todavía se envuelven en un total sinsentido. A ello se le suma el dominio que Manson logró tener sobre sus seguidores, totalmente dispuestos a matar en su nombre. Y es que, a pesar de que criminológicamente algunos lo caracterizaron erróneamente como asesino serial, Charles Manson sólo participó directamente (in situ) en uno de los nueve crímenes probados que cometió la Familia. La habilidad de Manson para sacar a la superficie los odios latentes y la tendencia innata a la violencia por parte de sus fieles, lo convirtieron en un caso de estudio, que medio siglo despúes, sigue motivando nuevos ensayos e investigaciones. En dicho proceso de adoctrinamiento, Manson supo redirigir hábilmente la frustración personal de los miembros del Culto, para centrarla en un enemigo común: la sociedad establecida. Despersonalizó a las víctimas de sus atentados, convirtiéndolas en símbolos. Enseñó a sus seguidores una filosofía completamente amoral, que les facilitaba la total justificación de sus actos. “Si todo está bien, entonces nada puede ser malo”. Apeló a elementos de la religión para dejar entrever que él era la segunda venida de Jesucristo, pero cuidándose, al menos la mayor parte del tiempo, de  afirmarlo explícitamente. Sus tempranos, y algo superficiales coqueteos, con la Cienciología y la Iglesia de El Proceso del Juicio Final (fundada por la pareja inglesa Mary Ann y Robert DeGrimston), le proporcionaron elementos que confluirían luego en su propia doctrina, mezcla de profecías bíblicas, cultura pop rock y segregacionismo racial. El caso Manson, como todo caso con profundo impacto social, necesita ser abordado desde múltiples perspectivas. Se encuentran ahí la psicología clínica y forense, la criminología, la psicología social y de las religiones, la sociología y la antropología. La amplitud de aristas se revela en las distintas aproximaciones sobre su historia y la del Culto que lo tuvo como centro. Para muestra bastan un par de botones: tan solo este año, se estrenan tres nuevas películas y varios documentales, se editan al menos cinco nuevos libros, y los entresijos de su psiquis vuelven a ser tema de discusión en distintas publicaciones psicológicas. Está claro que, lo que se pone en juego, es algo más que el recordatorio de una simple efeméride.

(Continúa próximamente)

viernes, 17 de mayo de 2019

Sobre las guerras por motivos "religiosos"


Por Juan Manuel Otero Barrigón // Sobre los conflictos religiosos, una reflexión desde la psicología de la religiosidad. En las disputas étnicas o sectoriales relacionadas con la religión, las religiones proporcionan a las partes en pugna sus respectivas identidades. No obstante, de ahí no se sigue que sean esas diferencias de identidad las causantes del conflicto. Planteado esto de manera lógica, una multiplicidad de identidades son la condición necesaria para el conflicto, pero no su condición suficiente. Lo mismo pasa con las personas. Para que haya una pelea, tiene que haber partes distintas, pero la pluralidad de partes no implica que tenga que haber pelea. Y esto debido a que dichas situaciones, suelen ofrecer las condiciones tanto del odio, como las de la amistad.

martes, 30 de abril de 2019

Trastorno Antisocial y Trastorno de Personalidad Dependiente: líderes y seguidores


Exposición del Dr. John Burke sobre las relaciones entre el trastorno de personalidad antisocial característico de algunos líderes de culto y el trastorno de personalidad dependiente, que de acuerdo a la nomenclatura del viejo DSM IV, padecen algunos integrantes y ex integrantes de grupos abusivos. Recomiendo activar los subtítulos en idioma inglés, ya que el audio original del video es muy flojo. 

miércoles, 3 de abril de 2019

Psicología profunda del Fundamentalismo


Excelente intervención del Dr. Lionel Corbett, analista jungiano, en torno a los psicodinamismos implícitos en el fundamentalismo y el terrorismo. Una charla que describe, con mucha claridad y concisión, las motivaciones inconscientes que parecen impulsar el terrorismo violento, con especial atención a lo que se conoce sobre el mundo interior del terrorista. Charla brindada en el Pacifica Graduate Institute (2008)

lunes, 25 de marzo de 2019

Tres frases sobre fanatismo

John Brown retratado por John Steuart Curry. Pintura titulada: "Preludio trágico"


“Todos los fanatismos se ahorcan unos a otros.”
Thomas Jefferson

“Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.”
Winston Churchill

“Un fanático es un individuo que tiene razón aunque no tenga razón.”
Jaume Perich

miércoles, 6 de marzo de 2019

Archivo sobre Cultos (web recomendada)

Completísimo proyecto digital de Patrick Ryan, investigador y counselor estadounidense en materia de cultos  https://www.cultnews101.com/ Pueden encontrarse noticias actualizadas sobre el tema semana a semana. 


martes, 12 de febrero de 2019

Familiares de víctimas de grupos abusivos (#2)



Por Juan Manuel Otero Barrigón. // Uno de los principales desafíos que hay que abordar a la hora de trabajar con familias consiste en facilitar el acercamiento hacia sus queridos, en situaciones en las que, en la mayoría de los casos, se han levantado muros. Fruto del reproche, el enojo, las acusaciones cruzadas y la falta de espacios simbólicos que propicien la mutua comprensión, comúnmente la ruptura de una persona con su familia de origen a instancias de un grupo abusivo, suele darse de manera más o menos traumática, cuando no violenta. Afirmaciones como "nunca más me van a volver a ver", que muchos miembros de grupos abusivos dirigen hacia sus familiares, sumado a las experiencias que vivencia toda familia y que describíamos en una entrada anterior, tienden a cristalizar una pared invisible, que en el fondo, es dolorosa para todos. Por tal motivo, resulta crucial profundizar en las circunstancias en las que se produjo la ruptura, para poder, a partir de allí, no sólo valorar la profundidad del alejamiento, propiciar la liberación de angustias y sentimientos negativos que muchas familias contienen y que dificultan todo intento de acercamiento sincero; sino además, para comenzar a transitar el lento (y muy) paciente recorrido que consiste en derribar esas paredes que se levantaron, y en su lugar, comenzar a construir puentes de diálogo y reconciliación.  

sábado, 2 de febrero de 2019

Los extremistas tienen problemas para darse cuenta de que están equivocados


Los extremistas tienen problemas para darse cuenta de que están equivocados, por Javier Salas*

Todo el que haya discutido de política sabe que es casi imposible convencer a alguien de que está equivocado, sobre todo en cuestiones ideológicas. Pero esa posibilidad existe, aunque sea pequeña. Sin embargo, cuando se trata de extremistas, esta opción es casi nula. Dada la creciente actualidad de los movimientos políticos radicales, han aparecido en los últimos años nuevos estudios que han resaltado el exceso de confianza que los más radicales tienen en su propia opinión. Ahora, unos científicos han querido averiguar si hay algo más dentro de las cabezas más fanáticas que les impide salir de sus dogmas, al margen de la ideología, la presión social o el ego.

"Tratábamos de aclarar si las personas que tienen creencias políticas radicales están generalmente demasiado seguras de sus creencias, o si se trata de diferencias en la metacognición, que es la capacidad que tenemos que reconocer cuando estamos equivocados", explica Steve Fleming, neurocientífico de la University College de Londres. Para comprobarlo, su equipo diseñó un estudio con casi 400 personas, que luego replicaron con más de 400, para comprobar si la gente de extrema izquierda y extrema derecha se siente siempre más confiada en sus opiniones o si el problema es que les cuesta ver que han metido la pata.

El experimento era sencillo: a los sujetos se les va mostrando una serie de parejas de cuadros con puntitos en su interior y tienen que ir eligiendo cuál de los dos tiene más puntitos. Y, posteriormente, deben indicar cómo de seguros están sobre su elección. En esta primera fase de la prueba, extremistas y moderados acertaron por igual y estaban igual de confiados en su logro cuando acertaban. Pero cuando habían fallado, los extremistas se mostraban más seguros de haber acertado.

En una segunda fase del experimento, se informó a los participantes si habían acertado o fallado en su respuesta antes de pasar a la siguiente. Lo que observaron los científicos es que los sujetos bajaban el nivel de confianza en su propio juicio después de saber que se habían equivocado. Es decir, los errores les hacían dudar de su capacidad. Pero los extremistas, llamativamente, no perdieron tanta confianza a pesar de sus errores. Estos resultados muestran que las personas más dogmáticas manifiestan una capacidad reducida para discriminar entre sus decisiones correctas e incorrectas, concluyen en el estudio, publicado en Current Biology.

"Descubrimos que las personas que tienen creencias políticas radicales tienen una metacognición peor que aquellas con puntos de vista más moderados. A menudo, tienen una certeza errónea y se resisten a cambiar sus creencias frente a la evidencia", explica Fleming. Esta metacognición de la que habla Fleming, poder pensar sobre el acierto de uno mismo, está fuertemente vinculada a la capacidad para incorporar nuevas evidencias después de una decisión, lo que permite revertir de elecciones incorrectas.

Para este neurocientífico, el resultado es muy llamativo puesto que una tabla con puntos no es algo con lo que estas personas puedan sentirse especialmente implicados. Si les cuesta más ver sus fallos en algo así, es natural que este problema se multiplique en cuestiones más personales o ideológicas. Además, consideran que este lastre cognitivo de los más radicales no solo se da en la política, como demostrarían los vínculos que surgen entre fundamentalismo religioso y autoritarismo: "Creemos que los mecanismos cognitivos que apoyan las creencias radicales pueden ser los mismos entre diferentes dominios, mientras que el contenido de una creencia específica probablemente depende de otros factores como la educación y la exposición a diferentes grupos sociales", asegura Fleming. Un estudio reciente, por ejemplo, muestra que las opiniones más radicales en contra de los alimentos modificados genéticamente se asocian con un menor conocimiento sobre esta tecnología pero con una mayor confianza en su propia opinión.


La rigidez mental del Brexit

En los últimos tiempos, diversos estudios han mostrado que los extremistas políticos poseen una mayor rigidez mental que les impide reconocer otros enfoques, reconocer sus propias debilidades o aceptar cambios. Por ejemplo, un trabajo de investigadores de la Universidad de Cambridge con votantes del referéndum sobre el Brexit mostró que aquellos que tenían más dificultades cognitivas para adaptarse a un cambio de categoría en una prueba eran más propicios a ser autoritarios, nacionalistas, conservadores y votar a favor de la salida de la Unión Europea. Otro estudio realizado en EE UU señaló que el sentimiento de superioridad sobre la propia ideología (es decir, creer que la posición de uno es más correcta que la de otro) era un buen indicador de extremismo ideológico. Eso sí, tanto las personas de extrema izquierda como las de extrema derecha, por igual, tenían un mayor convencimiento de estar en lo cierto que el resto.

Sobre esta misma idea trabajó José Manuel Sabucedo, catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela, para saber si creerse en posesión de la verdad era una buena forma de predecir el radicalismo político. "Descubrimos que el monopolio de la verdad es un buen predictor de actitudes extremistas, lo que permite intervenir sobre aquellos que se creen en el derecho y la obligación de imponérsela a los demás", explica Sabucedo.

Sabucedo considera que esto encaja en el concepto de realismo ingenuo, que es como se define cuando los individuos creen que la realidad es tal y como ellos la perciben. "Y si no compartes mi modo de ver las cosas, es porque te falta información, careces de capacidad analítica o es que estás sesgado por tu ideología", apunta Sabucedo, presidente de la Sociedad Científica Española de Psicología Social. Este fenómeno tiene un peligro, apunta el catedrático, y es que puede llevar a alguien a obligar a ver la verdad a los demás "incluso de buena fe".

No obstante, este psicólogo social considera que el estudio de Fleming sobre la metacognición tiene un efecto limitado. "Es interesante, pero dejan fuera la importancia del contexto. En épocas como esta, en la que surgen radicalismos y extremismos, no podemos decir que se deba a ese problema cognitivo", apunta Sabucedo. Y añade: "Hay gente con esas tendencias que se activan para volverse más extremistas y gente que también se activa y que no las tienen". "Estas épocas de incertidumbre generan ansiedad y los ciudadanos buscan una explicación. Y aparecen determinados grupos para ofrecer una explicación sencilla, como que la culpa es de la inmigración, que sirve para reducir esa ansiedad", resume Sabucedo, que lleva toda su carrera estudiando los autoritarismos desde la perspectiva psicosocial.

Además, desde el punto de vista de Sabucedo hay una pega más en el estudio: la de la correlación entre ese lastre cognitivo que muestran los extremistas y su tendencia a la radicalidad. ¿Cuál es la causa y cuál el efecto? Fleming reconoce que "aún no está claro si la metacognición limitada es la causa o la consecuencia, o ambas, de la radicalización". "Pensamos que podría predisponer a las personas a desarrollar creencias radicales, pero lo contrario también es plausible", afirma el neurocientífico, y por eso va a seguir estudiándolo en esa dirección. Fleming explica que tal vez la capacidad de reflexionar sobre nuestras decisiones o creencias disminuya cuando esté rodeada por otras personas con puntos de vista radicales.

domingo, 20 de enero de 2019

Curso Intensivo: nueva fecha


CURSO INTENSIVO "ABUSO EMOCIONAL Y MANIPULACION PSICOLOGICA EN GRUPOS SECTARIOS"

MARCO TEORICO

Hablar sobre manipulación psicológica y abuso emocional en ámbitos sectarios nos remite a ciertas dinámicas de funcionamiento grupal que atentan contra la libertad de las personas y el ejercicio de sus derechos fundamentales.

Durante décadas asociada a una problemática de índole religiosa, el fenómeno sectario trasciende en realidad el ámbito de las creencias y las ideologías, dado que gran parte de estos grupos no tienen, necesariamente, un contenido religioso y/o espiritual. 

Integradas al vasto campo de las sociodependencias, la sumisión a un grupo con características sectarias puede adquirir, en casos límite, la condición de una verdadera adicción.

Cualquier persona, con independencia de su edad y nivel socioeconómico, puede involucrarse, dadas las circunstancias, en la trampa de las estrategias seductoras de dichos grupos.

Conocer sus psicodinamismos adquiere importancia para los profesionales de la salud, ya sea para poder diseñar estrategias de prevención, como para orientar y asistir a familias y personas que pudieran haber sido afectadas por cualquiera de estos grupos.

PROGRAMA GENERAL

MODULO 1
Introducción al fenómeno sectario

Palabras Clave: Secta - Sociología - Antropología - Grupos de Riesgo

La organización grupal.
El problema de la palabra “secta”.
Etimologías. Definiciones.
El aporte de la Sociología. Nociones de Iglesia, culto y secta. 
El enfoque psicológico. 
El "Otro" amenazante. Lecturas antropológicas.
El enfoque criminológico. 
Clasificación de los grupos de manipulación psicológica.

MODULO 2
El líder manipulador

Palabras Clave: Liderazgo – Delirio – Narcisismo maligno – Psicosis paranoide - Fanatismo - Megalomanía

Definiciones sobre el liderazgo sectario. 
Psicopatología del líder. 
Anatomía del fanatismo. 
La biografía del gurú. Su mensaje.
Psicodinamia: El padre-gurú. La madre-secta.
Estudio y lectura de casos.

MODULO 3
Proceso de manipulación psicológica

Palabras Clave: Personalidad- Técnicas de manipulación y control –Condicionamiento - Grupo

Reclutamiento y proselitismo. Las tres fases de manipulación. 
La persuasión coercitiva. 
¿Existe el lavado de cerebro? Un repaso a los distintos enfoques. 
Jóvenes y adolescentes como grupo de riesgo.
El rol y la actitud de la familia.
Grupos sectarios, psicología de la personalidad y psicología de los grupos.
Aportes del psicoanálisis a la comprensión del fenómeno grupal.

MODULO 4
Pautas de análisis, prevención y tratamiento

Palabras Clave: Neurosis – Psicosis – Prevención - Tratamiento

Principios de tratamiento.
Estados neuróticos (obsesivos, histéricos y fóbicos), y psicóticos producidos en ámbitos grupales manipuladores.
Proceso de despersonalización. Trastornos disociativos. 
Prevención y asistencia de patologías inducidas por grupos de manipulación.
Abandonar el grupo: la recuperación posible.

La legislación actual. ¿Son necesarias las leyes "anti-sectas"?


DATOS GENERALES


Dirigido a: estudiantes de psicología, psicólogos, y psicopedagógos interesados en el tema.

SABADO 23 de FEBRERO de 2019, 14 A 19HS.

INVERSION: $750. (pesos setescientos cincuenta)
-Reserva de vacantes se realiza a través de un formulario enviado vía email, más una seña de $100 vía depósito o transferencia-

Se cursa en nuestro espacio de Almagro (CABA)-A cuadras del Parque Centenario.

INSCRIPCIONES y CONSULTAS: religareredbsas@gmail.com / jmobarrigon@gmail.com / 

*SE ENTREGA CERTIFICADO DE ASISTENCIA.
Se enviarán, además, distintos textos vía e-mail sobre la materia

Licenciado en Psicología (Universidad del Salvador). 
Coordinador de la Red de Estudios Religare. 
Profesor Adjunto en la Cátedra “Psicología de la Religión” 
(USAL).
Miembro titular de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM). 
Autor del libro: "Hamelin: Un ensayo sobre fanatismo, abuso emocional y manipulación psicológica en grupos sectarios". (2016)
Co-autor del libro "Abuso psicológico grupal y sectas destructivas", editado por la AIIAP (Barcelona). 2012

Nuestro Facebook

Nuestro sitio Web

viernes, 4 de enero de 2019

Sobre Rajneesh (Archivos)


Material de archivo del año 1985 en torno a los arrestos del Bhagwan Shree Rajneesh y su secretaria Ma Anand Sheela. La aparición en los últimos meses del extraordinario documental "Wild Wild Country", impulsó a algunos estudiosos a desempolvar distintos registros documentales sobre la experiencia en Raajneeshpuram, con sus luces y sus sombras.

Un interesante trabajo del profesor de estudios religiosos Hugh Urban, "Zorba The Buddha: Capitalism, Charisma and the Cult of Bhagwan Shree Rajneesh", puede descargarse haciendo clic sobre el título del enlace. 

sábado, 1 de diciembre de 2018

Familiares de víctimas de grupos abusivos (#1)


Por Juan Manuel Otero Barrigón // El abordaje terapéutico a familiares de víctimas de grupos sectarios abusivos supone considerar algunos aspectos inherentes al impacto que estas situaciones tienen en el grupo familiar. Se trata de un tema de suma importancia en la clínica de estos casos, por lo cual, con el correr del tiempo, le dedicaremos varias reflexiones. Uno de los puntos centrales consiste en valorar las diversas reacciones que padres, hermanos, y otras personas cercanas al círculo de la víctima, suelen experimentar habitualmente frente a estas situaciones. Fundamentalmente, dichas reacciones podrían resumirse en cinco: sensación de desamparo ("no hay nada que podamos hacer, este es un problema demasiado grande para nosotros"), sensación de aislamiento ("estamos solos, nadie puede entender realmente lo que estamos viviendo"), disgusto ("¿cómo puede ser posible que nuestro hijo nos pague de esta manera todo lo que hicimos por él?"), sentimiento de culpa ("algo muy malo debemos haber hecho como padres para estar en esta situación"), y frustración ("no podemos encontrar una solución rápida y fácil a este problema"). Comúnmente, toda familia suele identificarse predominantemente en su vivenciar, con alguna de estas cinco experiencias  ; no obstante, en algunos casos, puede reconocerse incluso más de una.  Desde nuestro lugar de terapeutas, lo importante es prestar atención, inicialmente, a la narrativa de la familia, con el fin de identificarla, ya que esto suele hablarnos de su particular modo de encarar el conflicto. Algo que, sin duda alguna, tiene suma relevancia en su estrategia de acercamiento al ser querido involucrado con el grupo, ya sea pasada, presente, o futura, por lo cual resulta clave trabajar en este aspecto para no dificultar esos intentos espontáneos de ayuda, y por supuesto también, nuestra labor de asistencia. 

domingo, 18 de noviembre de 2018

Reflexiones a propósito de #Jonestown (7)

Memorial a las víctimas de Jonestown en Oakland, California

Por Juan Manuel Otero Barrigón // Hoy, cuando se cumplen 40 años de la tragedia de Guyana, cerramos este hilo de pensamientos sobre el caso Jonestown con algunas palabras finales. Muchos líderes de culto, como Charles Manson, Shoko Asahara, Warren Jeffs, Keith Raniere (y aún tantos líderes políticos totalitarios del pasado y la actualidad) trabajan para sacar lo peor de sus seguidores, exaltar sus miedos y consolidar así su poder. J.Jones supo, inicialmente, apelar a lo mejor de los miembros del Templo del Pueblo, convirtiendo al grupo en una comunidad eficiente y solidaria. Convocó a los mejores amigos y familias para que pudieran compartir el trabajo por delante. Esto es visible aún hoy, cuatro décadas despúes de los acontecimientos, cuando muchos ex miembros de la iglesia permanecen en contacto, cuidándose unos a otros, y conmemorando aquellas fechas significativas que marcaron a fuego la tragedia compartida. Varios de aquellos sobrevivientes, conservan la memoria perenne de sus amigos fallecidos, mientras recuerdan con rencor y desprecio la espiral de locura en la que J.Jones se fue sumiendo, arrastrando consigo a todos los demás. Otros, más distantes y críticos como Jeannie Mills, reflexionaron sacando conclusiones personales sobre lo vivido: “Cuando encuentres la gente más amistosa que hayas conocido, que te introduce al más adorable grupo que jamás hayas encontrado, y encuentras que su líder es la persona más inspirada, cuidadosa, compasiva y comprensiva que hayas conocido, y en ese momento te enteras de que la causa del grupo es algo que nunca habías esperado que pudiera ser encarada, y todo esto suena demasiado bueno para ser cierto –probablemente es demasiado bueno para ser cierto-. No dejes tu educación, tus esperanzas y ambiciones para seguir un espejismo”. Son, podemos ver, distintas impresiones que reflejan una misma herida. Ya que detrás del “caso” y sus análisis, siempre laten fuerte historias de vida singulares; historias de búsquedas, de anhelos, de conquistas, de nostalgias, de alegrías, y por supuesto también, de muchísimo dolor.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Reflexiones a propósito de #Jonestown (6)


Por Juan Manuel Otero Barrigón // El montaje ficcional de la vida en Jonestown no estaba dado por la insinceridad de los miembros del Templo del Pueblo, sino por la teatralización que J. Jones exhibía al gran público, con el fin de demostrar que estaba construyendo un paraíso en la tierra. La participación conjunta en las actividades comunitarias, la camaradería y el compañerismo entre los habitantes de la Comuna se vivían con alegría, intensidad y compromiso, especialmente al comienzo, cuando la utopía estaba aún en ciernes. Sin embargo, como hábil simulador, Jones sabía aprovechar cada oportunidad para exhibirse ante las cámaras y así mostrarse “como uno más” , compartiendo las mismas tareas extenuantes que el resto de los miembros del grupo, aunque sólo por poco tiempo. “Cada foto era una puesta en escena”, relata una ex miembro sobreviviente, “su poco tiempo dedicado a los trabajos físicos era sólo para ser visto”. Jonestown se edificó, así, como un proyecto colectivo, pero los mayores sacrificios descansaron en las espaldas de esos hombres y mujeres comunes que tradujeron aquellos sueños en esfuerzo cotidiano. Con el tiempo, el humor y las expectativas grupales comenzaron a decaer, el paraíso se tornó asfixiante, y el clima de paranoia fue copando el aire todos respiraban.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Reflexiones a propósito de #Jonestown (5)


Por Juan Manuel Otero Barrigón // Muchas de las personas que se unieron al Templo del Pueblo lo hicieron porque creían sinceramente en el cambio social. Este cambio idealista parecía inminente dado que la sociedad estadounidense de la época estaba definida por una gran desigualdad, aún mayor que la actual, siendo este un aspecto continuamente exaltado en los extensos discursos de J.Jones. Por lo general, los cultos con contenido religioso (que no son todos los cultos), comparten una característica similar: tienden a desmovilizar políticamente. Esto no es lo que ocurrió en el Templo del Pueblo, cuyo ideario combinaba aspectos del cristianismo pentecostal con fuertes convicciones socialistas. Jones, incluso, llegó a trabar relación con ciertas personalidades políticas de la época, como fue el caso del influyente Harvey Milk, famoso político y activista que se convirtió en el primer hombre abiertamente homosexual en ocupar un cargo público en el país del Norte. Otros eventos en la historia compartieron similares procesos y resultados a los ocurridos en Guyana. Simplemente varían en alcance e impacto. Así como el discurso de un líder de culto puede encontrar una entrada a través de experiencias nocivas de la vida en general, otro también puede entrar por la puerta de aquello que es más amado y anhelado. Esto es, esencialmente, lo que sucedió con aquellos que se vieron seducidos por la figura de J. Jones.